Y CON SÓLO SU MIRADA A QUERERLA ME INVITABA.
NO CREÍ EN UN AMBIENTE ROCIERO,
PERO DESDE AQUEL DÍA QUE LA REINA DE LOS CIELOS HACÍA MÍ SE DIRIGIÓ,
NO PUDE RESISTIRME A QUERERLA CADA DÍA MÁS Y MÁS,
Y A VOLVER TODOS LOS AÑOS PARA MÍ FE REITERAR.
Y ES QUE FUE ESA PASTORA
LA QUE EL ROCÍO ME ENSEÑÓ
ENTRE PINARES Y ROMERO POR UN SENDERO DE AMOR.
Desde
...