
... y me nutro de tu palabra y creo en tu evangelio y recuerdo que de polvo vengo y en polvo me he de convertir y me alimento de tu evangelio para llegar limpiamente a la meta de esta peculiar romería de 40 días de camino, que culminan en un domingo de palmas y ramas de olivo, de niños inocentes portadores de un cirio, para iluminar tu entrada...