
Suena el llamador en la casa
del costalero, suena a golpe seco de citación, la que nos llevará a una nueva “igualá”.
Bendita y admirada “igualá”, donde por momentos nos alejamos de esta infestada y
manipulada sociedad, igualando a los hombres únicamente por su altura, y
dejando al lado todo lo demás… Y me atrevería...