
Hoy hace un año amigo y capataz Enrique que en una levantá eterna te marchastes hasta el mismo cielo. Desde este rinconcito de tu cadrilla te puedo asegurar que se te echa de menos.
Aún me sigue IMPRESIONANDO cuando lo recuerdo, como con tan solo con tu presencia transmitías paz y serenidad a tu gente...
Aquí, seguimos intentando...